Hoy no es de moda de lo que vengo a charlaros pero está estrechamente unido al tema que os propongo hoy.
No chicas, hay miles de posibilidades para cocinar sano y rico. Solo hay que echarle imaginación y... ¿ por qué no? Decora tus platos. No se tarda nada ni hay que ser un experto. Os puedo asegurar que la cosa cambia y se convierte en un verdadero placer sentarse a la mesa comiendo muy saludablemente.
Como persona gordita que fui, por los kilitos que tengo de más y porque os encantò mi historia "Kilos que pesan al alma", http://mariabrilmoda.blogspot.com/2016/01/kilos-que-pesan-al-alma.html
os quiero contar mis pautas y mis "no leyes" respecto a una alimentación sana y saludable.
Todo lo que voy a contar está basado en mi experiencia y en las conclusiones que he sacado después de años jugando a las dietas.
Como muchísimas de nosotras, he probado "mil" dietas milagro que sí, nos hacen perder peso rápidamente pero no sirve absolutamente de nada. Bueno sí, de algo: perderás peso para la boda de tu hermana pero luego lo recuperarás sí o sí. Y me dirás que no te importa porque tú objetivo era entrar en el vestido de tubo y después ya da igual hasta que llegue otro evento y los volverás a perder. Bueno, allà tú y tu cuerpo, tuyo es y si quieres jugar a inflarlo y desinflarlo perjudicando tu salud y tu piel, no sigas leyendo.
Para empezar y aunque parezca mentira: para adelgazar hay que comer. Sí y pasar hambre engorda. Nuestro cuerpo necesita calorías suficientes para "trabajar", si no se las aportamos se las guarda en tus "cartucheras" o en tu "culo" porque el pobre organismo piensa que no le vamos a dar más de comer y necesita provisiones para seguir funcionando. Así que no caigamos en el error de cerrar el pico e irnos a la cama muertas de hambre porque es para nada, de verdad.
Cuando nos sentamos a comer tenemos que quedarnos satisfechas. Sé que es difícil que nos entre en la cabeza que " así de saciada es imposible perder peso si no tengo sensación de hambre". No hay que quedarse con hambre para adelgazar, de verdad, en serio os lo digo.
Pero hay que diferenciar entre: "me he quedado con hambre" y " Uff qué rico me comería otro plato ahora mismo"!
Al comienzo de nuestro cambio de hábitos alimenticios nos costará más diferenciar estos dos estados. Así que, un truquito que podemos emplear es: cuando te acabes el plato, espera un poco, 10/15 minutos. Si pasado este tiempo sigues con iguales ganas de levantarte del sofá y comerte un "cachito de...", levántate y te lo comes que tienes hambre. Si por el contrario, se te ha olvidado como por arte de magia, simplemente estabas cometiendo uno de los siete pecados capitales: la gula.
En el primer caso, si te vas a levantar a repetir que sea una ración más de fruta o verdura que te deje satisfecha, preferiblemente.
Cuando hayas practicado esto durante algún tiempo, tu "cuerpo serrano" sabrá hacerlo solito sin darte apenas cuenta.
Otra cuestión, para mí primordial y el "padrenuestro" de una alimentación sana es,( grabado a fuego), NO hay alimentos prohibidos. Ninguno. Eso y que no existe una hora del día hora en la que comer un alimento determinado engorde. No llevaros las manos a la cabeza, se puede comer pan de noche, claro que sí!, por poneros un ejemplo.
Los frutos secos, no sólo se pueden comer, si no que son necesarios. Tanto si los comes en el desayuno como si te los zampas en la merienda. Odio cuando alguien me dice...cereales de noche?? O ensalada de arroz? Si! De noche, venga hidratos "pa" mi cuerpo. Pero mi cuerpo es feliz, dejará de agobiarse y de pedirme constantemente las cosas que le prohibo si se lo regalo cuando él lo necesita. Es sabio, más sabio que las ganas de estar súper delgada. NO PASA NADA por comer hidratos a partir de las seis de la tarde. Cuando lleves un tiempo haciéndolo, te parecerá increíble como adelgazas sin restricciones estrictas.
Creencias como " guerra al plátano", " no al aguacate", " entrada prohibida al pan", o "grasas 0", nos hacen muchísimo mal.
Dejemos de comer contando "calorías " y empecemos a contar "nutrientes". Así no se puede vivir: primero cuenta calorías, luego separa hidratos de proteínas y por último clasifica alimentos por tramos horarios. ..Pero, ¿ estamos locos? Esto es un suplicio que más tarde o más temprano nos agotará, agobiarà y finalmente, nos hará abandonar.
Por qué abandonamos todas las dietas? Porque todas nos restringen, nos prohíben y limitan nuestros gustos.
Otro factor fundamental: olvídate del tiempo. Todas hemos dicho: "de aquí a la comunión de mi hijo tengo que perder 10 kilos". Falta un mes y aún no has perdido ni 3. Claro, las prisas no son buenas compañeras. Es muy frustrante ver còmo no consigues tu objetivo porque te ves en un espiral de hambre-ansiedad-prisas-estonohayquienloaguante- lo dejo.
Una cosa tengo muy clara: esto es cuestión de PARA TODA LA VIDA. Sí, por eso pienso que no debemos renunciar a ningún alimento, porque esto es para siempre. Siempre debemos alimentarnos así. Si nos prohibimos alimentos, ¿ qué pasarà cuando lo reincorpores a tu vida? Que se vengará en forma de subida de peso por haberlo desterrado de tu vida.
¿Alimentos prohibidos? No, aunque sí con precaución, con mucha precaución. Es evidente que la comida rápida cuanto menos o casi inexistente mejor, si te mueres por un Big Mac, còmetelo una vez al mes, por ejemplo. ¿ Qué quieres una caracola de chocolate? Bueno vale, la vida es bastante complicada como para no comértela muy de vez en cuando. Si no te concedes estos caprichos, al final te convertirás en una fiera devoradora de dulces descontrolada. Còmete un bombón antes de desesperarte y comerte la caja entera.
Di sí al azúcar! Es cierto que el azúcar blanco refinado debe limitarse, pero el azúcar integral de caña es un magnífico sustituto que podemos utilizar en nuestro cafés e infusiones perfectamente. Pon "asuuuuuca" en tu vida, nena!!
Barbaridades hemos escuchado a montones: Dunkan, dieta de la piña y el pollo, sopa depurativa,la fruta de noche engorda, el agua 0% !!! Por favor!!!
Y me diréis: entonces, ¿ dònde está el truco amiga? Pues uno fundamental: la paciencia y el autoconvencimiento de que esto es para siempre. No vas a perder 10 kilos y se acabò, no existe ese Santo Grial.
Paciencia para no querer ver resultados al momento, paciencia para no desesperarte cuando un día te has permitido un capricho y has retrocedido medio paso, paciencia para ver cómo tu peso baja sòlo de 50 en 50 gramos...
En el momento que tu mente olvide que estás limitando a tu cuerpo de ser feliz alimentándote sin carencias, empezarás a notar resultados. Ten paciencia.
Otra pauta a seguir muy motivadora es la creatividad en la cocina.
Seguro que alguna vez os aburrís de las comidas y es una pesadilla cocinar sin ánimo haciendo poco apetecible nuestros platos.
(¿ no es apetecible solo con los ojos?)
El último factor y no por ello menos importante es el tema deporte o ejercicio físico. No hace falta ser un experto en fitness, ni llevarnos 4 horas en el gym.
Complementa tu alimentación saludable con alguna actividad física que te guste y hagas con gusto, lo primero. Yo, personalmente no te recomendaría que te dieras mucha "caña" en los primeros momentos de tu nueva vida sana. Piensa que después, cuando hayamos perdido una cierta cantidad de peso, nos va a hacer falta aumentar la intensidad de nuestro deporte para seguir perdiendo y no estancarnos. La cantidad de veces por semana variará en función de vuestro tiempo y ganas. Lo ideal sería, DESDE, tres veces por semana pero si tenemos tiempo para salir más, pues mejor!!
Recordad que esto está basado en mi experiencia, harta de oír y cometer locuras que no han servido absolutamente de nada.
Os pongo un ejemplo de menú diario que podemos comer tranquilamente sin miedo a no perder peso.
DESAYUNO:
Tostada de pan, (del tipo que quieras), con lo que quieras.
Café, leche o infusión.
Pieza de fruta o zumos naturales.
MEDIA MAÑANA:
Un poco de fruta, queso, pavo, un par de galletas, café... Mil opciones.
ALMUERZO:
Un cazo y medio de lentejas
Una ensalada o aliño
Fruta
Un pellizco de pan
MERIENDA:
Lo mismo que l media mañana.
CENA:
Verduras rehogadas
Ensalada con alguna conserva de pescado.
Fruta
Como veis, en las comidas principales mezclamos todos los nutrientes. La raciòn de verdura debe ser la mayor, la de proteínas un poco menos y de hidratos la que menos. Pero de todo. Sin miedo.
NO podemos ser esclavas de las calorías, de las cantidades, de las mil recomendaciones distintas. En definitiva, de nada que nos haga pasarlo mal comiendo.
Claro que existen pautas que nos ayudan y no cuestan un gran sacrificio: sustituir leche entera por desnatada, yogures 0%, embutidos de pavo o pollo en los desayunos, ( aunque yo siempre me la como de jamón serrano y no pasa nada), consumir productos ligeros como queso fresco en vez de otro más graso.
Peeero si nos vamos de comilona, date un homenaje sin miedo que la vida son días y hay que disfrutarla!!!
Finalmente me quedo con una frase que le he visto a otra amiga en su muro de Facebook, ( soy la "robona" del Facebook),que acaba diciendo:
" SI PESAS 50 KILOS A BASE DE VIVIR COMIENDO LECHUGA Y GYM, ERES UNA GORDA EN PAUSA".
Me parece idónea para lo que os venido a contar.
Espero que os haya servido y que no entedais esto como " carta libre para comer", en absoluto.
Todo con moderación, como mil veces hemos escuchado!








































