sábado, 30 de abril de 2016

Mi meta soy yo.



Hace mucho que no publico ni comparto las entradas de mi blog. Son varios los motivos por los que no lo hago, pero en cualquier caso no es algo que vaya a abandonar ni dejar en el camino, porque me encanta!
La falta de tiempo para dejaros una buena entrada de mi puño y letra y con ideas propias es el principal motivo.
Me llevo todo el santo día con el móvil en la mano y cuando llega el momento de dedicar tiempo a mis pequeños... la prioridad son ellos por mucha ilusión que a mí me haga escribir
Sé de sobra que todo llega, que con paciencia todo se alcanza aunque parezca que cada vez te colocan la meta un poco más lejos, pero... ¿ Qué es la meta?, ¿ Llegamos alguna vez a alcanzarla?, ¿ Hay meta definitiva?.
En mentes inquietas como la mía, no hay meta que valga. La meta soy yo. La meta está en acostarte cada noche con la sensación de que hoy has conseguido un logro más y te duermes feliz y en paz con ello. 
Anoche mismo, después de acabar con un día que parecía caótico y de los que deseas que se acaben ya, de pronto te metes en la cama y sientes paz y bienestar. Lo has hecho  bien. Al menos lo has intentado y hecho como mejor sabías. Perdistes los nervios, perdistes el control, te encontrabas en una vorágine de la que no sabías si ibas a poder salir y cuando te acomodas entre las sábanas, piensas en todas las cosas que has hecho y te da la sensación de que han pasado más de 24 horas, que es imposible que hayas llegado a todo y no te explicas còmo lo has conseguido, desde quitarte la montaña de plancha o ser taxista de tus hijos hasta probar vestidos y coger bajos de pantalones palazzo, ( o buscar una dirección para una entrega en un pueblo equivocado!! Jajajajaja).
Ahora me río...
Lo peor? Es que todo lo hice de mal humor !  Terminas el día triunfalmente pero la victoria no sabe dulce porque todo lo has llevado a cabo enfadada, protestando y sin disfrutarlo. 
Seguro que os ha pasado, ¿verdad? Decidme que esto es de humanos y que son días, rachas o estados de ánimo puntuales...
El caso es que de cada día se aprende y de que un día como el de ayer no merece ser desperdiciado entre quejas
Cuando ví a mis nenes durmiendo entonces me dije: bien María Jesús.
Ahora te està costando pero el que siembra, recoge. Que no se te olvide. 
Entonces me levanto un Sábado de buena mañana y todo es rosa!! Y me pongo a teclear mis pensamientos con mi lección aprendida!! 


Tenemos que disfrutar de cualquier pequeña cosa que hagamos. Todas esas pequeñas cosas nos llevan a la meta que nos espera en nuestras camas por la noche para que levantemos los brazos victoriosas de un día más: la felicidad de ser tú. 
Prometo publicaros más entradas, ( que se puedan leer sin polémica y sin la mordaza que yo misma me coloco).

!!!!GRACIAS!!!!


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